En Ruente de
una cueva en una pared caliza, nace la famosa Fuentona, la cual vierte sus
aguas al rio Saja. El agua pasa por debajo de un puente de 9 arcos que no llega
a las rodillas de origen medieval que se cree formó parte del camino o calzada
que atravesaba el valle de Cabuérniga hasta Bárcena Mayor, por donde se pasaba
a Reinosa y de ahí a Castilla.
Desde este
lugar hasta la surgencia kárstica y nacimiento de la Fuentona se va por un
cómodo y corto camino empedrado, donde por suerte podremos ver alguna trucha
despistada.
En este
punto hay un panel indicativo de todo el recorrido subterráneo explorado y un
dibujo topográfico de la cavidad.
Pues bien, lo curioso de todo esto es que de
vez en cuando, sin una regularidad, ni explicación conocida alguna, se seca y
deja de manar bruscamente agua durante varios minutos, incluso horas. En el
siglo XX, según el Instituto Geológico y Minero de España (IGME) que lo ha
catalogado como de interés Geológico Nacional, ocurrió 20 veces. La última fue
en enero de 2009.
Ya en el
siglo I d.c. el historiador romano
Plinio el Viejo en un estudio describió lo que llamó Fuentes Tamáricas (Fontes
Tamarici, en latín) y situó a las tres en la Cantabria Clásica, en Velilla del
Rio Carrión, hoy Palencia, en el lugar de la fuente de La Reana. La de Ruente, aún no estando identificada por
Plinio, podría ser portada de su trabajo.
“Las Fuente Tamáricas en Cantabria sirven de
auguro. Son tres, a la distancia de ocho pies. Se juntan en un solo lecho,
llevando cada una gran caudal. Suelen estar en seco durante doce días y a veces
hasta veinte, sin dejar ninguna señal de agua, mientras que otra fuente
contigua sigue manando sin interrupción y en abundancia. Es de mal agüero
intentar verlas cuando no corren, como le sucedió poco ha al legado Larcio
Licinio, quien después de su pretura, fue a verlas cuando no corrían y murió a
los siete días.”
La razón
científica es que un sistema de sifones interno que producen grandes bolsas de
aire, impiden la salida del agua y provocan este fenómeno.
La otra
razón es la de la anjana buena que habita en la cueva y que custodia el tesoro
de los templarios, de vez en cuando impide que salga el agua.
La anjana es
uno de los personajes más famosos de la mitología cántabra, una especie de
hechicera buena, que tiene como contrapartida a los ojáncanos y ojáncanas. El
equivalente a las anjanas en otros lugares, son las xanas, las lamias, las
mouras o las encantadas.
Yo creo que
es la anjana.entona/
Fuente: https://www.cantabrialiberal.com/p/la-leyenda-de-la-fuentona-de-ruente,276094.html
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