En un mar de crisoles colgados de arriba y otros que moraban entre las tinieblas del olvido, fuiste mi pilar...yo soy ahora el faro que ilumina tu días como iluminaste los míos y aunque irradias como el lucero en el corazón de la sombra y encendiste la llama eterna ofuscada en mi crisol, moramos y fluimos en lo eterno y lo caduco.
somo uno, entre la vela y la estela, somos uno con todos y con todo.
Por uno más entre vosotros/as. Nos amo.