martes, 10 de marzo de 2026

Del libro Adamar, la pasión y el alma en la pluma y otros menesteres

 

EL GESTAR DE LAS OLIVAS DE LA VIDA

 Literaturas muertas en el estrecho de la villa blanca,

 amatista que descansa, sobre el portal de lágrimas de ángel

 buscando la brisa tejedora del alfombras doradas

 en un tapiz torneado con el llanto de un colibrí enjaulado.

 ¡Tras el aroma del sándalo perfumando sus alas! 

Brizna del ajuar revistiendo su plumaje, 

deslizándose sobre la marea de sedas, partiendo hacia el olvido. 


¡Sobre un puente de hojas serenas en las aguas!

 Otorgando el primer beso al secreto que aguarda la llegada,

 del hada que desuda el alma.

 Sonríe la pluma en su sueño de cristales trasmutados

 en verso y anémonas celestes, de laberintos etéreos y claros de luna.

 en nébulas de cuarzo transparente.

 ¡Y en olivas del aceite de la vida!


 ¡Emerge el diluvio de la libélula revoltosa!

 En el lago rodeado de álamos nobles,

 surgiendo olas sedadas por el cupido

 donde va grabando sus decretos, 

en la hermosa herida que nunca muere.

Aldebaran