Solo has de amar para sentir, solo has de observar para entender, solo has de escuchar para oír las canciones, solo debes mirar hacia dentro para saber quien eres, de dónde vienes y hacia dónde vas.En el camino del samurái... sin harakiri mamones/as, los ARCONTES JAJA QUE NO SON MÁS QUE EGREGORES COLECTIVOS QUE TOMARON COSNCIENCIA DE SI MISMOS Y A ESAS ENTIDADES INVOLUTIVAS REGRESIVAS NEGATIVAS LOS ESPANTAMOS JAJA. Solo mi crisol es mi templo interior y me guía. FUNDACIÓN NIAMASHAMA.
En el continuo soy fuego Divino eterno que calienta pero no quema, transmuta y jamás deja que la magia blanca muera.
domingo, 25 de septiembre de 2022
sábado, 24 de septiembre de 2022
¡Shaná Tová Umetuká! / ¿Conocés Su Significado?
Shaná Tová
Cada nuevo Rosh Hashaná (año nuevo o literalmente cabeza del año) nos saludamos deseándonos un “¡Shaná Tova!”
“Shaná es año en hebreo y “Tová” bueno, por lo tanto “Shaná Tová”, es la expresión de que el año venidero sea un año próspero.
Al decir Shaná tova estamos deseándonos un feliz año nuevo, como también lo hacen en otros lugares del mundo, en varios en otros idiomas pero con el mismo sentimiento. Conocerás que se dice: “Happy New Year” (en inglés), “Bonne année” (en francés) o Feliz Ano Novo (en portugués).
Sin embargo, los de la cole, agregamos al “feliz año nuevo” un deseo muy especial… en Rosh Hashaná decimos “Shaná Tová Umetuká”, es decir no sólo deseamos un buen año sino que sea dulce.
Además, al igual que seguramente lo hacen en tu mesa familiar o comunitaria, los judíos acostumbramos a comer manzana con miel justamente representando el deseo de que el año entrante esté colmado de dulzura.
Dependiendo de cada bobe y mamá también habrán otras ricas maneras de representarlo, como con el delicioso leikaj de miel o el arrojar caramelos mientras se expresan buenos deseos para los presentes, la comunidad, el país y el mundo al grito de Shaná Tová Humetuká.
¿Qué costumbres tiene tu familia?
Entonces Shaná Tová Umetuká es el deseo de un año en el que nos sucedan cosas saludables, enriquecedoras, dulces (no amargas, difíciles o tristes), rodeado de afecto, salud, bienestar y felicidad.
¡Shaná Tová Umetuká!
viernes, 23 de septiembre de 2022
jueves, 22 de septiembre de 2022
Ojo de Horus
Te explicamos qué es el ojo de Horus en la mitología del Antiguo Egipto, su función y cómo fue su origen. Además, te contamos quién era Horus.

Luego de perder su ojo en un combate, el dios Horus recibió un ojo mágico llamado Udyat.
¿Qué es el ojo de Horus?
El ojo de Horus (también llamado Udyat, “el que está completo”) es un símbolo proveniente de la mitología del Antiguo Egipto, al cual se le atribuían antiguamente connotaciones vinculadas a la salud, la protección y la reparación o restauración. En tiempos modernos fue redescubierto por distintas corrientes esotéricas y reinterpretado a la luz de diversas pseudociencias y teorías conspirativas.
El origen mitológico de este símbolo se encuentra en la lucha de Horus (dios de la humanidad e hijo de Osiris) contra Seth (el dios del caos y el desierto). En este enfrentamiento, Horus resultó victorioso, pero perdió su ojo izquierdo. Entonces, el dios egipcio de la sabiduría, Thot (en algunas versiones era Hathor), le entregó un ojo mágico llamado Udyat para que pudiera recuperar la vista. Con el poder de este nuevo ojo, Horus pudo dar nuevamente vida al cuerpo de Osiris.
Este relato convirtió al ojo de Horus en un símbolo de restauración, emblema de la medicina y la protección contra el mal. Con ese sentido es mencionado abundantemente en los textos de las pirámides, de los sarcófagos y en el Libro de los Muertos (en el capítulo 112: “El Ojo de Horus es tu protección, Osiris, Señor de los Occidentales, / constituye una salvaguarda para ti: rechaza a todos tus enemigos, / todos tus enemigos son apartados de ti”).
Estudios posteriores del ojo de Horus revelaron que, además de sus connotaciones religiosas, su jeroglífico contenía el total de los símbolos matemáticos con que los Antiguos Egipcios representaban las fracciones. El sistema fraccionario egipcio usaba medidas agrarias de superficie y volumen, a partir de las potencias de ½, y asignaba símbolos y trazos específicos a un medio, un cuarto, un octavo, un dieciseisavo, un treintaidosavo y un sesentaicuatroavo.

La explicación mitológica de esta relación tiene que ver con que Thot, en su búsqueda del ojo de Horus para reponerlo, fue recogiendo los 64 fragmentos del ojo a lo largo de Egipto: una versión del mito del cuerpo de Osiris, quien tras ser asesinado y descuartizado por Set, fue reunificado y momificado por Isis y Neftis para que pudiera gobernar sobre los muertos en el inframundo.
¿Quién era Horus?

Horus se representaba comúnmente como una figura humana con cabeza de halcón.
En la mitología egipcia, Horus (Hor en antiguo egipcio, “el elevado” o “el distante”) era un dios celeste, iniciador de la civilización y representante de la realeza, la guerra y la cacería. Se lo representaba comúnmente como una figura humana con cabeza de halcón, sobre la que reposaba la corona doble del Antiguo Egipto.
Horus era hijo de Isis y Osiris, dos de los principales dioses del panteón egipcio, y los faraones eran sus descendientes y encarnaciones terrenales.
En los relatos antiguos representaba la fertilidad del valle del Nilo y el orden jerárquico del Imperio, elementos amenazados por la aridez del desierto y los pueblos extranjeros (ambos considerados como dominios de Seth).
El ojo de Horus como amuleto

El ojo de Horus se inscribía en las paredes de las tumbas y se grababa en amuletos.
El ojo de Horus jugó un rol importante en el imaginario religioso del Antiguo Egipcio, ya que se le atribuían propiedades mágicas sanadoras, capaces de impedir el mal de ojo y de repeler a los enemigos. Por ese motivo se lo inscribía en las paredes de las tumbas y mausoleos, se lo grababa en amuletos destinados a cuidar de los niños y los enfermos.
Algunas interpretaciones aseguran que se distinguía entre el ojo derecho y el ojo izquierdo de Horus: el primero se asociaba al sol y, por lo tanto, a los dominios del dios celeste Ra (el ojo de Ra), mientras que el segundo se asociaba a la luna y a la noche. Se trataba de un emblema de restauración, de la totalidad alcanzada y del retorno a la plenitud de la existencia.
El ojo egipcio como amuleto
Es muy habitual ver el símbolo del ojo de Ra en tatuajes o joyas, ya que se utilizan contra las malas energías y el mal de ojo.

Para las personas más espirituales, el Ojo de Horus va más allá de ser un símbolo material. Según antiguas y tradicionales civilizaciones, hay una glándula en el cerebro, la glándula pineal o espiritual, que se conoce como tercer Ojo o como Ojo de Horus. Para estas culturas, la glándula pineal es una especie de botón espiritual que te ayuda a conectar con otras dimensiones y con tu propia alma.





