Una leyenda se escribe en tus ojos
sobre el jardín de recuerdos,
en el cual se pierde,el balancear de mis miedos
dándose la congoja en el alma perdida.
Señora que velas mi noche enamorada,
dame de nuevo la mano,
que ya te echaba de menos,
para compartir a tu lado mis sueños,
y la pasión de mis versos encantados.
Tus labios son la oda que no termina
y tu voz es el silencio entre la velas,
que guían la sombra de mi pluma,
en el rostro que cautiva mi aliento.
No consigo a veces atraparte entre sueños
pero liviana es tu presencia,aunque no te pueda ver
en el lugar donde no me abordan los dilemas,
cuando tu compañía es el único consuelo.
Creo ver la lluvia brotar entre las nubes
cuando me hablas del tiempo.
Creo ser el crisol,
cuando en la medianoche me visitas.
Creo que cada mañana me esperas,
impaciente,al despuntar el alba.
Creo ser el hidalgo a quien en el altar besas,
mientras espera la algarabia.
Aldebarán
Solo has de amar para sentir, solo has de observar para entender, solo has de escuchar para oír las canciones, solo debes mirar hacia dentro para saber quien eres, de dónde vienes y hacia dónde vas.En el camino del samurái... sin harakiri mamones/as, los ARCONTES JAJA QUE NO SON MÁS QUE EGREGORES COLECTIVOS QUE TOMARON COSNCIENCIA DE SI MISMOS Y A ESAS ENTIDADES INVOLUTIVAS REGRESIVAS NEGATIVAS LOS ESPANTAMOS JAJA. Solo mi crisol es mi templo interior y me guía. FUNDACIÓN NIAMASHAMA.
En el continuo soy fuego Divino eterno que calienta pero no quema, transmuta y jamás deja que la magia blanca muera.
martes, 13 de diciembre de 2011
domingo, 11 de diciembre de 2011
sábado, 10 de diciembre de 2011
Carta de Nalen a Narazwa entre los vientos gentiles
¡Oh Dama que resurge en mi mirada!
Atiende el latir que resuena,
sobre la cubierta plateada,
donde montañas de hielo golpean el casco,
del mi viejo velero surcando los cielos.
Navego ahora por mares helados
donde la escarcha invade ahora mi alma,
pero el latir furioso doblega,
las agujas cortantes del gélido frio,
que atenaza mi cuerpo inmutable.
Promete al viento,
que tus palabras las envías engarzadas
en la cólera de tu corazón cabalgando,
entre las olas y el viento.
Dile también que me traiga el recuerdo
de tu aroma en silencio y despacio,
que quiero embriagar mi alma.
Aquí,entre los marinos ilustres,
que me acompañan en arduo viaje,
he aquí un escultor de sueños que moldea para ti,
livianas palabras dominando su semblante.
Y la tripulación de valientes artesanos
entre las velas te rinde homenaje,
las salvas se las lleva la brisa,
hacia el mascaron de proa,que da vida a mi alma
pues delicada es su imagen,
y a ella acudo al alba para rendirle homenaje
siendo el estandarte del buque insignia que lleva tu nombre
Aldebarán, a Narazwa
Atiende el latir que resuena,
sobre la cubierta plateada,
donde montañas de hielo golpean el casco,
del mi viejo velero surcando los cielos.
Navego ahora por mares helados
donde la escarcha invade ahora mi alma,
pero el latir furioso doblega,
las agujas cortantes del gélido frio,
que atenaza mi cuerpo inmutable.
Promete al viento,
que tus palabras las envías engarzadas
en la cólera de tu corazón cabalgando,
entre las olas y el viento.
Dile también que me traiga el recuerdo
de tu aroma en silencio y despacio,
que quiero embriagar mi alma.
Aquí,entre los marinos ilustres,
que me acompañan en arduo viaje,
he aquí un escultor de sueños que moldea para ti,
livianas palabras dominando su semblante.
Y la tripulación de valientes artesanos
entre las velas te rinde homenaje,
las salvas se las lleva la brisa,
hacia el mascaron de proa,que da vida a mi alma
pues delicada es su imagen,
y a ella acudo al alba para rendirle homenaje
siendo el estandarte del buque insignia que lleva tu nombre
Aldebarán, a Narazwa
La declaración de Nalem a Narazwa en el velero de plata
Centellea como el crisol,en el terciopelo marino,
dibujos donde murmullan las velas
suplicando tus ojos,destreza de mi mirada cautiva,
y navegamos en velero cuyo remo es la brisa.
La Luna se cierne sobre tu rostro,
en tu mirada el avatar en mis ojos,
que cauto cierro para no perderlo,
mientras recorro la orilla del deseo ansiado.
En la calma el heraldo,me entrega tu aroma
y tras la galería de tu alma un desván de esmeraldas,
que voy desojando entre las ramas que envuelven,
en la espesura de gemas que quiero perderme.
Ondulas mis labios mientras las olas disipan
y la quietud de un lago ahora nos rodea,
cojo tu mano y reclamo tu mirada,
quiero ser tuyo y la eternidad me espera.
Un cantar de mis labios parte,
al encuentro de la copla templada,
donde danzan la sinfonía y el adagio,
en un auditorio colmado de estrellas.
Aldebarán,a Narazwa
dibujos donde murmullan las velas
suplicando tus ojos,destreza de mi mirada cautiva,
y navegamos en velero cuyo remo es la brisa.
La Luna se cierne sobre tu rostro,
en tu mirada el avatar en mis ojos,
que cauto cierro para no perderlo,
mientras recorro la orilla del deseo ansiado.
En la calma el heraldo,me entrega tu aroma
y tras la galería de tu alma un desván de esmeraldas,
que voy desojando entre las ramas que envuelven,
en la espesura de gemas que quiero perderme.
Ondulas mis labios mientras las olas disipan
y la quietud de un lago ahora nos rodea,
cojo tu mano y reclamo tu mirada,
quiero ser tuyo y la eternidad me espera.
Un cantar de mis labios parte,
al encuentro de la copla templada,
donde danzan la sinfonía y el adagio,
en un auditorio colmado de estrellas.
Aldebarán,a Narazwa
viernes, 9 de diciembre de 2011
El ave fulgurante
Comandante de la espada del alma me llaman
no tengo edad y ser certero es mi sino,
en la cresta de la ola viajan mis sueños,
timonel de la sal en la marea de espuma.
Soy el ave fulgurante en la noche cerrada
que bate sus alas con fuerza,
en la tempestad fulminante,
que es doblegada con el vigor de mis alas.
Atienden mis manos al tridente que golpea
en el orgullo del hombre que el caos lidera,
sobre la hermandad de la triluminaria,
donde se esconde la verdad y la justicia.
Soy el ave fulgurante,descendiendo como el rayo
sobre las almas de los hombres,
que contemplan su vidas,en un tsunami furioso,
cuando mis alas furiosas aletean contra las costas.
Y al mando del ejercito de luz
anego de temor el corazón más negro,
con tan solo la mirada en el despertar del alba
donde mis valientes soldados sus almas bendicen.
Aldebarán
no tengo edad y ser certero es mi sino,
en la cresta de la ola viajan mis sueños,
timonel de la sal en la marea de espuma.
Soy el ave fulgurante en la noche cerrada
que bate sus alas con fuerza,
en la tempestad fulminante,
que es doblegada con el vigor de mis alas.
Atienden mis manos al tridente que golpea
en el orgullo del hombre que el caos lidera,
sobre la hermandad de la triluminaria,
donde se esconde la verdad y la justicia.
Soy el ave fulgurante,descendiendo como el rayo
sobre las almas de los hombres,
que contemplan su vidas,en un tsunami furioso,
cuando mis alas furiosas aletean contra las costas.
Y al mando del ejercito de luz
anego de temor el corazón más negro,
con tan solo la mirada en el despertar del alba
donde mis valientes soldados sus almas bendicen.
Aldebarán
jueves, 8 de diciembre de 2011
El niño,el mar y la luna
Libertad que entretiene
sobre la cosecha bendecida,
en el albor de la mirada solemne,
cuéntame la verdad aparecida.
Se el faro al que alude a mi llanto
en la marejada que muere lenta,
donde yo mis versos canto,
y el marino tenaz lamenta.
Nací del viento sobre las aguas
donde el poniente golpea,
y el levante furioso serpea,
donde Camarón se forjaba entre fraguas.
Niño que hilvana saetas voladoras
rey ente las estelas de los barcos,
nómada entre el gentío de pescadoras,
que atusan los mares formando arcos.
Yo he tendido sabanas de oro
sobre la luna en el cielo estrellado.
y dormido en su cara oculta, a la cual adoro,
donde he soñado en amor sellado.
Aldebarán
sobre la cosecha bendecida,
en el albor de la mirada solemne,
cuéntame la verdad aparecida.
Se el faro al que alude a mi llanto
en la marejada que muere lenta,
donde yo mis versos canto,
y el marino tenaz lamenta.
Nací del viento sobre las aguas
donde el poniente golpea,
y el levante furioso serpea,
donde Camarón se forjaba entre fraguas.
Niño que hilvana saetas voladoras
rey ente las estelas de los barcos,
nómada entre el gentío de pescadoras,
que atusan los mares formando arcos.
Yo he tendido sabanas de oro
sobre la luna en el cielo estrellado.
y dormido en su cara oculta, a la cual adoro,
donde he soñado en amor sellado.
Aldebarán
martes, 6 de diciembre de 2011
lunes, 5 de diciembre de 2011
domingo, 4 de diciembre de 2011
El regreso prometido y la guardiana del cantar de los Dioses
Cuan sentir tan profundo
que aún en mis brazos todavía te anhelo,
dama entre suspiros ardiendo,
guardiana del cantar de los dioses,
convoca mesa en la corte,
para elegir al consorte lancero,
de las espadas al viento silbando,
ante el altar de Nayazna,la dama dormida.
Dioses del alba,dad muerte al lamento,
señores del agua lavad la impura marea negra,
Dioses del viento,traed las nubes a mis tierras,
señores del rayo sed fulminantes contra el odio.
Dioses de la noche,iluminad el camino de estrellas que guíen,
señores del inframundo,velad por lo seres que entren en vuestra morada...
El balancear de tu cabellos entre caracolas
en el gran árbol de los sabios,
es el paisaje que oteo,
desde los confines del reino,
mitigando la ausencia,
de tu manto en mi alma,
hacia el estío al que regreso,
de la batalla ganada en tierras lejanas.
Dioses del alba,dad muerte al lamento,
señores del agua lavad la impura marea negra,
Dioses del viento,traed las nubes a mis tierras,
señores del rayo sed fulminantes contra el odio.
Dioses de la noche,iluminad el camino de estrellas que guíen,
señores del inframundo,velad por lo seres que entren en vuestra morada...
Riñe en mis brazos tu anhelo,
que ha llegado la leyenda a tus dominios
y no malgastes pasión en tus sueños,
pues es deber de mi corazón,
ofrecerla en abundancia,
a los zafiros que esperan,
y me aman atisbando,
el clamor en la tez abatida por el tiempo
Aldebarán,para Narazwa
que aún en mis brazos todavía te anhelo,
dama entre suspiros ardiendo,
guardiana del cantar de los dioses,
convoca mesa en la corte,
para elegir al consorte lancero,
de las espadas al viento silbando,
ante el altar de Nayazna,la dama dormida.
Dioses del alba,dad muerte al lamento,
señores del agua lavad la impura marea negra,
Dioses del viento,traed las nubes a mis tierras,
señores del rayo sed fulminantes contra el odio.
Dioses de la noche,iluminad el camino de estrellas que guíen,
señores del inframundo,velad por lo seres que entren en vuestra morada...
El balancear de tu cabellos entre caracolas
en el gran árbol de los sabios,
es el paisaje que oteo,
desde los confines del reino,
mitigando la ausencia,
de tu manto en mi alma,
hacia el estío al que regreso,
de la batalla ganada en tierras lejanas.
Dioses del alba,dad muerte al lamento,
señores del agua lavad la impura marea negra,
Dioses del viento,traed las nubes a mis tierras,
señores del rayo sed fulminantes contra el odio.
Dioses de la noche,iluminad el camino de estrellas que guíen,
señores del inframundo,velad por lo seres que entren en vuestra morada...
Riñe en mis brazos tu anhelo,
que ha llegado la leyenda a tus dominios
y no malgastes pasión en tus sueños,
pues es deber de mi corazón,
ofrecerla en abundancia,
a los zafiros que esperan,
y me aman atisbando,
el clamor en la tez abatida por el tiempo
Aldebarán,para Narazwa
A Gea
En tu valles quedan varados mis arrendados días
donde juego soñando a ver tu semblante,
tras el velo que abriga mi existencia y mi dicha,
donde el porvenir de la vida es tu fatiga.
que el hombre insensato quebranta a su antojo.
Madre,yo por ti la vida entregaría,
para que ninguna herida dañara tu rostro,
en el paisaje celeste entre los astros bailando,
donde la marea solar inerva tus prados,
y donde los mares reflejan la belleza del cielo,
en el ocaso y al alba con la marea llenando,
de vida y de gloria el sentir de mi alma,
cuando recorro la playas,desnudo a tu abrazo.
En tus bosque me aflijo en el respirar profundo
que la urbe me arrebata,en consternado vacio,
dado que el fuego,es su bandera y señora,
y a tus arterias sumidas en la ponzoña sangrienta
que trama sin pausa tu declive y tu muerte.
Madre,viste mis sueños con la aurora sobre el cristal.
Madre,baña mi cuerpo con el orvallo mientras camine por tus llanos.
Madre,rige mi rumbo entre las estrellas y los astros.
Madre,sacia mi sed en el oasis donde nadie me busque.
Madre.abriga mis miedos ante basto universo ante el cual no soy nadie.
Aldebarán
donde juego soñando a ver tu semblante,
tras el velo que abriga mi existencia y mi dicha,
donde el porvenir de la vida es tu fatiga.
que el hombre insensato quebranta a su antojo.
Madre,yo por ti la vida entregaría,
para que ninguna herida dañara tu rostro,
en el paisaje celeste entre los astros bailando,
donde la marea solar inerva tus prados,
y donde los mares reflejan la belleza del cielo,
en el ocaso y al alba con la marea llenando,
de vida y de gloria el sentir de mi alma,
cuando recorro la playas,desnudo a tu abrazo.
En tus bosque me aflijo en el respirar profundo
que la urbe me arrebata,en consternado vacio,
dado que el fuego,es su bandera y señora,
y a tus arterias sumidas en la ponzoña sangrienta
que trama sin pausa tu declive y tu muerte.
Madre,viste mis sueños con la aurora sobre el cristal.
Madre,baña mi cuerpo con el orvallo mientras camine por tus llanos.
Madre,rige mi rumbo entre las estrellas y los astros.
Madre,sacia mi sed en el oasis donde nadie me busque.
Madre.abriga mis miedos ante basto universo ante el cual no soy nadie.
Aldebarán
El amor tallado sobre cedro
Del tallar a lo divino sus manos forjaron,
y la gubia serbia el cincelar del maestro,
con la maza sonora en la médula,
invocado el milagro en la mano artesana.
De la muerte naciendo la escultura divina
el abrazo que sana el alma afligida,
en la tortuosa sentencia sobre la tierra yerma.
donde el mentor de la sabia prudencia,esculpe con prudencia.
Baña el cedro pulido con el pincel de su mesa
y otorga la luz al hijo de su diestro mando,
con el amor reclamado del corazón a su alma,
liberando el amor desnudos al alba.
Mirada que escruta en la talla virtuosa,
sonata y auroras rodeando la imagen,
de su afán en la destreza paciente,
que con el esmalte finaliza su obra.
Aldebrarán,para mi hermanita Hilda
y la gubia serbia el cincelar del maestro,
con la maza sonora en la médula,
invocado el milagro en la mano artesana.
De la muerte naciendo la escultura divina
el abrazo que sana el alma afligida,
en la tortuosa sentencia sobre la tierra yerma.
donde el mentor de la sabia prudencia,esculpe con prudencia.
Baña el cedro pulido con el pincel de su mesa
y otorga la luz al hijo de su diestro mando,
con el amor reclamado del corazón a su alma,
liberando el amor desnudos al alba.
Mirada que escruta en la talla virtuosa,
sonata y auroras rodeando la imagen,
de su afán en la destreza paciente,
que con el esmalte finaliza su obra.
Aldebrarán,para mi hermanita Hilda
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